El arrendamiento es un buen esquema, pues entre otras cosas rentar significa hacer un gasto que se puede deducir de los impuestos, además con este mecanismo se puede cambiar de coche cada dos años por ejemplo, lo mismo la computadora o tener la última tableta del mercado.

Comprar es todo lo contrario: no se podría cambiar alguno de esos activos tan frecuentemente, además como se trata de bienes que se devalúan, al momento de desecharlos su precio comercial ha bajado considerablemente.

Esta vez hablaremos de las ventajas e inconvenientes del arrendamiento así como cuántos tipos de este hay.

La idea es que tengas la información a la mano para que decidas si a tu negocio o actividad profesional le es más conveniente comprar los activos o rentarlos.

Existes dos maneras por las cuales puedes rentar los activos que necesitas para desempeñar tu actividad, ya sea profesional o empresarial:

Arrendamiento puro (leasing): El propietario (arrendador) otorga el uso o goce del bien o activo por un tiempo determinado, aquí el adquiriente o arrendatario jamás será el propietarioArrendamiento financiero: En este esquema se firma un contrato desde el inicio, también por lo regular suele pactarse la opción a compra del bien rentado.

Arrendamiento puro o leasing – ventajas y desventajas

Ventaja: Puedes rentar un mueble (transporte por ejemplo) o un inmueble (casa, oficina) y pagar por ello de manera mensual.

Desventaja: Cuando el contrato de arrendamiento acaba, se deben regresar el o los bienes.

Ventaja: Financias al 100% la inversión del bien con el cual realizarás tu actividad.

Desventaja: Bajo este esquema jamás serás propietario de los bienes muebles o inmuebles

que rentes y utilices.

Ventaja: Lo que pagues por la renta lo puedes deducir como gasto.

Ventaja: Modernizas el bien constantemente (máximo cada 4 años es lo más recomendable).

Ventaja: Evitas el incremento de activos.

Ventaja: Bajas tu gasto por mantenimiento.

Ventaja: Reduces tu carga fiscal.

Arrendamiento financiero – Ventajas y desventajas

Ventaja: Rentas un bien mueble o inmueble por un periodo forzoso.

Desventaja: Los pagos mensuales se consideran a cuenta del precio del bien.

Ventaja: Adquieres bienes muebles e inmuebles a precios por debajo de su valor real.

Ventaja: No usarías recursos propios para adquirir los activos que necesitas.

Ventaja: no necesitas renovar el activo a corto plazo.

Ventaja: Se trata de un gasto deducible vía depreciación.

Ventaja: Deducción de interés al 100% como un gasto financiero.

Ventaja: Opción a compra al finalizar el contrato.

Si necesitas asesoria personalizada para conocer cual es el mejor esquema para tu negocio, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. info@mhcg.mx

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